GRISELDA TESSIO
DIPUTADA DE LA PROVINCIA DE SANTA FE






Tenencia de perros potencialmente peligrosos

27/02/2014

Hechos lamentables como la muerte del niño de dos años son los que me motivaron a presentar un proyecto de ley que regulara la tenencia de perros potencialmente peligrosos, y que esta fuera llevada a cabo de manera responsable.
Lamentablemente las comisiones de trabajo de la Cámara de Diputados a las que fue asignado el proyecto nunca trataron el tema ni se expidieron al respecto.

Si bien el fallo es poco frecuente, haciendo responsable por el comportamiento de los perros a su cuidador, el proyecto apela a lo mismo sin tener que padecer otra víctima inocente por el descuido de los animales.

Lo condenan porque sus perros mataron a un nene de dos años

En un fallo con pocos precedentes, Martín Alejandro Barral fue condenado en Concepción del Uruguay a un año y tres meses de prisión condicional por la muerte de un nene que fue atacado por sus perros. La Cámara de Apelaciones en lo Criminal –integrada por Marta Bonifacino, Fabián López Moras y Alberto Seró– juzgó que el periodista Martín Barral fue responsable por homicidio culposo de la muerte del pequeño Lucas Romero, de 2 años de edad, ocurrida el 27 de julio de 2012. Los perros, que estaban a su cuidado, mordieron al pequeño y le comieron parte de los genitales y muslos.

Ese 27 de julio, Lucas miraba televisión con un amiguito en su casa y decidió salir. Nadie de la familia lo vio; los padres estaban carneando un lechón. El nene caminó unos cien metros y fue atacado al llegar frente a la casa de Barral. El único testigo fue un tío de Lucas, llamado Sergio Córdoba, quien dijo haber visto a tres perros negros sobre el cuerpo del nene. El fiscal Fernando Lombardi ordenó secuestrar a los animales: una boxer, cuyo dueño era Juan José Ciuffolotti, y dos mestizos que estaban al cuidado de Barral, aunque pertenecían a Carolina Pascal, dueña de la casa que alquilaba el imputado. Se les practicó hisopado de fauces en busca de sangre y ADN. La pericia demostró que la boxer no había participado del ataque. Los otros dos, sí. Tanto Barral como Pascal fueron procesados. La mujer aceptó una probation, pero Barral prefirió ir a juicio.

La defensa de Barral evaluará ahora si hará uso del derecho de apelación. Básicamente, a Barral se lo encontró culpable de negligencia: los perros a su cuidado, agresivos, no contaban con la seguridad reglamentaria. Andaban sueltos, sin bozal, collar identificatorio ni correa. La defensa alegó que estaban siempre atados, excepto de noche.

Pero los vecinos atestiguaron que tenían libertad de movimiento durante el día, asustaban al vecindario y se comportaban como "machos alfa".

El defensor Gustavo Soppelsa sostuvo que existiría una trama familiar para tapar el hecho de que la muerte habría sido producida por un dogo de la familia Romero. La fiscalía desechó el argumento por considerarlo "sin sustento".

Si bien existe jurisprudencia civil e indemnizaciones, ésta sería la mayor condena penal en nuestro país por un caso de este tipo. "Hay procesamientos en marcha. Por ejemplo, el de Río Negro que cité en el juicio. Pero no conozco ningún fallo condenatorio", dijo a Clarín el fiscal Lombardi. En el caso de Río Negro, un hombre de 71 años murió al caer de su bicicleta y golpear contra el asfalto cuando un perro lo ladró. Un tribunal de casación anuló la sentencia absolutoria y ordenó nuevo juicio. En otro caso ocurrido en 2008 en Neuquén, el dueño de un perro que mordió a un transeúnte había recibido una condena de un mes de prisión.

Los perros todavía se encuentran en depósito policial. "Estamos en presencia de un hecho previsible –dijo el fiscal Lombardi en el juicio–. Si se hubiera cumplido con las reglas, no habría ocurrido".