GRISELDA TESSIO
DIPUTADA DE LA PROVINCIA DE SANTA FE






45° aniversario de la “Noche de los Bastones Largos”

30/07/2011

El pasado 29 de julio se conmemoró el 45° aniversario de la nefasta “Noche de los Bastones Largos”, noche en la que se violentó, reprimió y desmanteló distintas universidades argentinas. Mediante la brutalidad y la fuerza, la policía –por orden del gobierno militar de Onganía-  avasalló la autonomía universitaria, destruyendo todo lo que encontró a su paso,  arremetiendo contra profesores, alumnos y materiales de estudio.

Hace 45 años, las fuerzas armadas no sólo arremetieron contra las altas casas de estudios argentinas, sino que destruyeron un largo camino de conocimiento y autonomía, gestado bajo la reforma universitaria de 1918, y bases fundamentales para la construcción de un país realmente libre.

El Teniente General Juan Carlos Onganía llegó al poder derrocando al presidente constitucional Arturo Illia, el 28 de junio de 1966. Un mes después, dispuso una brutal y sistemática represión en las facultades de Ciencias Exactas y Naturales y de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. En los meses siguientes cientos de profesores fueron despedidos, renunciaron a sus cátedras o abandonaron el país.

En total, emigraron 301 profesores universitarios; de ellos 215 eran científicos; 166 se insertaron en universidades latinoamericanas, básicamente en Chile y Venezuela; otros 94 se fueron a universidades de los Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico; los 41 restantes se instalaron en Europa.

Aquella noche de 1966 marcó del vaciamiento de nuestras universidades, y destrucción de sus proyectos, pero por sobre todas las cosas se interrumpió el futuro. Hoy, después de haber transitado 28 años de joven democracia todavía tenemos un arduo camino por recorrer y deudas por saldar.

Porque todavía debemos fortalecer la producción de conocimiento, el desarrollo científico y técnico en pos de un país más igualitario, es que debemos recordar estos hechos para continuar trabajando y respaldando a la universidad pública argentina y a sus docentes e investigadores.